La Cultura de la Confiabilidad: entrevista a un Facility Manager uruguayo.

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Conversamos con el Arquitecto Daniel González Pardal ,  quien ocupa el cargo de Jefe de Seguridad y Mantenimiento del Teatro Solís de Montevideo desde 2004 , año de la reapertura de la sala más emblemática del Uruguay . González Pardal participó además de las obras de reforma y restauración más importantes que tuvo el complejo a principios de los años 2000. Miembro activo de URUMAN  desde hace varios años, ha participado en varias ocasiones en la Comisión Directiva de nuestra asociación.

Conversamos con el Arquitecto Daniel González Pardal ,  quien ocupa el cargo de Jefe de Seguridad y Mantenimiento del Teatro Solís de Montevideo desde 2004 , año de la reapertura de la sala más emblemática del Uruguay . González Pardal participó además de las obras de reforma y restauración más importantes que tuvo el complejo a principios de los años 2000. Miembro activo de URUMAN  desde hace varios años, ha participado en varias ocasiones en la Comisión Directiva de nuestra asociación.

 

El Teatro Solís fundado en 1856 y parte del Patrimonio Histórico uruguayo depende del Departamento de Cultura de la Intendencia de Montevideo . Su gestión es llevada adelante por un equipo de 82 funcionarios, 36 pasantes y por servicios tercerizados de vigilancia y limpieza. En sus primeros 10 años de actividad luego de la reapertura se realizaron más de 4500 funciones con un 73% de ocupación promedio. En ese período , entre visitantes y espectadores, pasaron por el complejo más de dos millones y medio de personas.

El departamento que encabeza González Pardal evoluciona de 2 integrantes en 2004 a 10 en la actualidad. Este cambio refleja el reconocimiento a una actividad que cuando funciona no brilla , pero cuando no lo hace los resultados pueden ser catastróficos.

En Mayo de  2015 el Teatro Solís recibe la Certificación en la Gestión de la Calidad ISO 9001:2008 otorgada por LSQA S.A. Esta Certificación constituye un hito en la medida que consolida un trabajo profesional de 10 años del equipo de Mantenimiento de un edificio emblemático y de carácter patrimonial en el ámbito de la gestión pública  de activos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Comenzaste en el Teatro Solís en la época de la reforma: participaste en el proyecto del nuevo teatro ,en la ejecución de la obra y seguiste después luego de inaugurada como Jefe de Seguridad y Mantenimiento. Cuando comenzaste esta última etapa, cuáles fueron los principales problemas que encontraste?

El principal tema fue formar un Equipo para la gestión de operaciones y mantenimiento, la cual había que empezar a desarrollar en ese momento para actuar sobre  una serie de instalaciones que ya estaban funcionando. Cuando se hicieron los llamados a concurso para generar la nueva gestión del Teatro, ya habían algunas áreas diseñadas (tales como: Escenario, Atención al Público, etc.),  y existía una determinada visión sobre esos equipos. Para Mantenimiento lo previsto era un Encargado y un Auxiliar (electricista): éramos solo dos personas en el área cuando se inauguró el Teatro. Si bien estaban todas las garantías de Obra y había un montón de aspectos que podían estar cubiertos por la empresa constructora, existían cuestiones relacionadas con el estar acá,  con la gestión y la inmediatez en las operaciones para el buen funcionamiento del Teatro: el monitoreo y manejo del aire acondicionado, de la iluminación, de los sistemas de incendio, etc. Esto implicaba otra carga de gente, otro equipo. Con el tiempo se pudo ir diseñando: pudimos ir convenciendo a los directores para que la gestión y el equipo de trabajo de Mantenimiento estuviera un poco a la altura de lo que precisaba este edificio de  20.000 m2 que cuenta con varias instalaciones, algunas de ellas automatizadas y complejas. Hubo que desarrollar toda una línea de trabajo para estar a la altura de lo que necesita un edificio público de semejante tamaño y donde hay muchas actividades con presencia de público.

El hecho de haber participado del diseño y de la ejecución de la obra te cambió significativamente tu trabajo posterior ?

Me ayudó bastante porque fue muy formador,  aprendí mucho . El poder conocer las instalaciones y trabajar en la coordinación con las diferentes empresas instaladoras facilitó el trabajo después a la hora de la gestión del Mantenimiento.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cuando tuviste que encarar la tarea de Mantenimiento fue muy diferente a tu anterior participación? O sea, como se dice habitualmente: ¿tuviste que “cambiar el chip”? 

Sí, es “cambiar el chip” totalmente. Por lo general un arquitecto participa del proyecto  y de la obra y luego se retira, ingresando el usuario.  
Aquí pudimos convencer al personal y elenco, con el edificio “latiendo”, sobre  conceptos de diseño y de uso que eran claves. Por ejemplo en materia de seguridad contra incendio y de acústica: hasta donde se pueden modificar instalaciones o locales sin vulnerar estos aspectos.  
Pudimos verificar también la pertinencia de algunos decisiones de proyecto y de obra y lo acertado o no a la hora de que el edificio empezara a funcionar. 
Se trata de pensar el edificio desde otro lugar para mantener el nivel de servicios y el mantenimiento de instalaciones tan variadas que incluyen tanto a la araña de la sala como al grupo electrógeno
Aquí es donde se hace relevante el Modelo de Gestión. 

A lo largo de esta etapa de casi 13 años en el Teatro como Jefe de Seguridad y Mantenimiento,  cuáles hechos podés destacar del período?

Hemos tenido varias situaciones en el Teatro. En lo que respecta al arranque , fue como un “empezar de cero”  junto a Javier Pérez, quien luego fue Coordinador y hoy ya no está en el equipo. Debimos empezar a hacer listados de trabajos desde situaciones muy básicas: desarrollar el inventario de los equipos que teníamos que mantener, las rutinas, el tipo de frecuencia, o sea , diseñar toda la gestión  para un Teatro que además unos años después,  en 2008, volvió a estar en obra.  En la primera etapa en 2004 se había inaugurado solamente el cañón central, el sector de vestíbulos , de sala y de escenario más algunos espacios de servicio.
En el 2008 se agregaron las Sala  “Zavala Muniz”, la Sala de Conferencias y Eventos  Delmira Agustini, los espacios de Cafetería , de Tienda , el Centro de Documentación para las Artes Escénicas, depósitos y locales técnicos.  En resumen, se completaron las salas laterales, las oficinas y salas de ensayo de la Orquesta Filarmónica y la Comedia Nacional y se concretó la rehabilitación del 100 % del edificio.

 

O sea que fue un proceso sobre un Teatro nuevo de una profesión nueva que de alguna manera se fue reconociendo con el tiempo?

Si, de alguna manera se fue reconociendo la complejidad de éste sector, y se pudo ir generando un equipo de trabajo  (hoy somos 10 personas), y que desde la capacitación y un sentido práctico desarrolló su propio know how  y forma de organización.   Hay un montón de conceptos que de alguna manera nos definen, como optimizar lo mejor de cada uno,  de hecho pudimos alcanzar en 2014  la Certificación en Calidad a partir de ese trabajo. Siempre han habido nuevas metas y este edificio ha tenido nuevos desafíos por una cosa o por otra: por ej. el aniversario 150 del Teatro, (en el 2016 ya cumplimos los 160) ,ahora estamos con la mudanza de todos nuestros equipos de generación de frío, bombas y calderas, debido a las obras que se realizan en el antiguo Mercado Central.  
 Siempre hay nuevos desafíos y cambios. 


Hay que tener  en cuenta además que una característica  del Teatro es su valor patrimonial…

Si, esa connotación hace más delicada aun cualquier intervención. Por suerte,   pudimos contar con técnicos valiosos que trabajan dentro de la Intendencia de Montevideo (el Teatro depende del Departamento de Cultura de la IM). 
Es así que el año pasado, el Arq. Daniel De León del Servicio de Planificación, Gestión y Diseño, (destacado en temas de Patrimonio) estuvo al frente del relevamiento y diagnóstico de las fachadas del Teatro con la colaboración de Loredana Morando y de todo el Equipo de Mantenimiento, allí se generó un documento muy valioso que servirá para  trabajos de recuperación y restauración, dentro de un Plan de Trabajo,  como si fuera un equipo más a mantener. 
Para mi tiene un valor particular ya que la IM cuenta con recursos en equipos y de personal valiosos, y coincidimos en la necesidad  de optimizar los mismos para el beneficio de los servicios y bienes, pudiendo trabajar coordinadamente más en horizontal. 

Esto tiene connotaciones muy particulares porque hace al valor , a que intervengan equipos profesionales especializados, y a la necesidad de la aprobación de la Comisión de Patrimonio y de la Comisión Permanente de la Ciudad Vieja. 
Por otro lado este año  estamos planificando abordar este mismo trabajo en otros bienes del Teatro: por ej. junto a Claudia Barra , quien estuvo en el equipo de las obras del 2004, queremos desarrollar un plan de Mantenimiento Preventivo para el plafón de la Sala Principal, ya que se trata de un bien único , totalmente singular e irreemplazable. Podremos ver su situación actual, si hay que hacer algún tipo de intervención y monitorear sus aspectos más importantes generando indicadores relevantes a los efectos de su vida útil.

 


Cómo fue el proceso de tu vinculación con URUMAN dentro de este contexto?

Cuando empecé con Javier (con quien formábamos el equipo inicial)  a definir ciertas estrategias para conocer los equipos, para definir los criterios de mantenimiento y operaciones, una de las primeras cosas que decidimos fue empezar a contactar la gente que estuviera en la misma situación que nosotros:  trabajando en Mantenimiento, en edificios muy particulares, de gran porte, con instalaciones muy específicas y complejas. Comenzamos a golpear puertas , a vincularnos con la gente de World Trade Center, estuvimos yendo a la Torre de ANTEL  y empezamos a generar un  grupo de pares para intercambiar ideas, experiencias, hacer catarsis y por lo menos no sentirnos tan solo en este tipo de disciplina que para nosotros era muy  singular, ya que no existe en la formación técnica como algo específico ni a nivel terciario como disciplina. 
No la aprendimos en ningún lado, la fuimos construyendo con aciertos y con  errores a medida que pasaba el tiempo, intentando además nutrirnos de aquellos que ya estaban trabajando en esto o que tenían los mismos desafíos que nosotros.

O sea que los unió la necesidad de responder a problemáticas más o menos similares?

Exactamente, de identificarnos con una disciplina , con una responsabilidad profesional que no aprendías en ninguna escuela y que se nutre de muchas otras disciplinas, de muchos enfoques y que en nuestro medio no está profesionalizada, en términos de capacitación como algo específico. 


En este sentido cuáles serían los principales problemas a abordar en relación a esta figura del Facility Manager?

Un aspecto muy importante es que sobre nuestras manos pasa gran parte del presupuesto del edificio en cuestión. En nuestro caso, el del Teatro Solís, porque abarcamos varias áreas: entre otras nos encargamos de gerenciar o gestionar todo lo que tiene que ver con vigilancia , con limpieza (con gran cantidad de personal), de mantener las instalaciones acordes para lograr niveles de confort y de satisfacción de los clientes. Debemos atender también los requisitos que nos imponen aquellos que llamamos el “cliente interno” , o sea el personal que trabaja con nosotros: el resto de los compañeros que trabajan en otras áreas: a nivel de escenario, a nivel de oficinas, con atención al Público,  etc. 
A ello debemos agregar el monitoreo y operaciones  de todo lo tenga que ver con instalaciones, incluyendo el tema del aire acondicionado (el cual en nuestro caso resulta crítico  para el confort del público) y todo lo que incluyen los sistemas de seguridad: el desarrollo de un Plan de Emergencia, la capacitación del personal para saber cómo actuar en ese caso, trabajos con bomberos, desarrollo de simulacros, establecimiento de instancias de capacitación, etc.
La gestión de los espacios para atender requerimientos de los diferentes usuarios, la gestión de la energía, el cumplimiento con las normas y obligaciones con diferentes entidades: BSE, DNB (Bomberos), la propia IM.


La tarea del Facility Manager se convierte entonces en una verdadera “multitarea”?

Si. Un concepto importante para nosotros es poder abordar diferentes “metiers”, con algunas tareas muy simples, pero estar dispuestos a la multitarea.
En el caso nuestro, la mayoría del personal son Técnicos o tienen formación en instalaciones eléctricas.  Pero las órdenes de trabajo que recibimos pueden ser de cualquier índole, si las podemos abordar lo hacemos, para ello es importante tener un equipo proactivo y dispuesto a la capacitación.

Parecería ser que en Uruguay existe un déficit en relación a las ofertas de capacitación específica para quienes gestionan este tipo de activos, es decir para quienes se ocupan del Facility Management.

Es más natural verlo incorporado en la industria. En empresas u organizaciones de servicios no está del todo incorporado, aunque la labor de Uruman está actuando tratando de revertir eso. 
Hay un dicho sobre el Mantenimiento que se reitera en los encuentros:
“Cuando todo va bien, nadie recuerda que existe. 
Cuando algo va mal, dicen que no existe. 
Cuando se trata de gastar, se encuentra que no es preciso que exista. 
Sin embargo, cuando realmente no existe, todos concuerdan que debería existir”.

La durabilidad de los bienes y la confiabilidad de las instalaciones dependen de una buena gestión de los recursos, y sin embargo estamos acostumbrados a que se intervenga con un criterio correctivo, cuando ya el daño está hecho. 
Muchas organizaciones públicas y privadas tienen en sus manos un capital enorme en bienes. La gestión del “Facilitie Manager “ es lograr los máximos rendimientos, la mayor durabilidad y calidad de los servicios con el mínimo costo. 

En nuestro caso, pero puede ser cualquier otro tipo de edificio de servicios, es muy relevante  lo que pasa por nuestras manos a los efectos del confort y del disfrute del público, de la durabilidad de las instalaciones como bien patrimonial, y de la seguridad de personas y bienes.

O sea que además de un reconocimiento social sería necesario un reconocimiento formal?

Si, como reconocimiento identifico el hecho de posicionar y valorar  la disciplina como una actividad importante en el sentido económico y relevante en la gestión para la calidad de bienes y servicios. Poder profesionalizarse y desarrollar conocimiento, como un aspecto importante para el Uruguay del siglo XXI que queremos.